
El domingo 28 de abril de 2019, se celebró en el Itabashi Green Hall la XX Reunión de Trabajadores Migrantes de la APFS. En su discurso de apertura, el asesor Yoshinari habló sobre la revisión de la Ley de Control de la Inmigración. Señaló que, si bien la Ley de Control de la Inmigración se revisó en abril, permitiendo a Japón aceptar hasta 350.000 trabajadores extranjeros durante cinco años, limitados a 14 sectores, persisten problemas como el impago de salarios y los despidos repentinos, y el entorno aún no es propicio para que los trabajadores extranjeros trabajen con tranquilidad. Hizo hincapié en la importancia de mejorar las condiciones laborales, asegurándose de que los trabajadores comprendan y hagan uso de sus derechos, como el salario mínimo y las vacaciones pagadas.
A continuación, el Director Representante Yoshida ofreció una explicación más detallada sobre el estatus de residencia de "Trabajador Calificado Específico", creado por la revisión de la Ley de Control de Inmigración. Hasta ahora, la residencia en Japón se otorgaba a graduados universitarios o a personas con una larga experiencia laboral en sus países de origen. Sin embargo, con el estatus de "Trabajador Calificado Específico", quienes no cumplen con estos requisitos ahora pueden obtener la residencia, lo que representa un cambio importante en la política de control de inmigración de Japón. No obstante, cabe destacar algunos puntos. Actualmente, los países receptores se limitan a nueve, los centros de examen son limitados, los familiares no pueden acompañar al solicitante y la estancia máxima es de cinco años, que no se contabilizan para el período requerido para obtener la residencia permanente. Indicó que si usted, sus familiares o amigos desean solicitar el estatus de "Trabajador Calificado Específico", deben consultar con APFS. También señaló que circulan rumores de que la creación de la categoría de "Trabajador Cualificado Específico" facilitará a los inmigrantes indocumentados la obtención de la residencia permanente o un permiso especial para permanecer en Japón, pero la realidad es que, en realidad, se ha vuelto más difícil.
A continuación, varios participantes compartieron sus experiencias y su situación actual con APFS. Los participantes provenían de diversos países, como Bangladesh, Filipinas y Myanmar, y se brindaron apoyo mutuo basándose en sus experiencias, especialmente en lo que respecta a cuestiones relacionadas con el estatus de residencia. Quienes llevaban mucho tiempo viviendo en Japón mencionaron que cada vez recibían más consultas de personas de sus países de origen.
Finalmente, se sirvió curry bangladesí, seguido de canciones y bailes a cargo de la gente de Arakan, en Myanmar, y una actuación de los grupos musicales bangladesíes Uthlon y Shollipi, que animaron el ambiente.
Dado que los residentes extranjeros llevan mucho tiempo viviendo en Japón y sus hijos crecen aquí, algunas familias, incluyendo niños, asistieron al encuentro, convirtiéndolo en un evento animado donde se reunieron personas de diversas generaciones. APFS continuará trabajando con ellos para ayudarse mutuamente a resolver problemas y promover su independencia.
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